Encuestas

¿Dónde disfruta más del Chamamé?
1- En los festivales
2- Con los amigos
3- En mi casa
4- Cuando estoy lejos de mi tierra
Para pensar...
Miércoles, 31 de octubre de 2007
Para pensar...

Para pensar...


1º) El Festival de la Doma, la Música y las Payadas, en la localidad de Jesús María, lo celebran en un estadio de fútbol, por varias jornadas y hasta muy pronunciadas madrugadas. En Paraguay, nuestras populares jineteadas, con destrezas alegradas con estupendas bandas musicales, las realizamos neciamente en muy calurosas horas de la siesta y tarde, pudiendo emular lo antes señalado, aprovechando la muy agradable noche del Paraguay. ¿Acaso hemos de olvidar el Festival de Esperanza celebrado en tres noches en el Estadio Defensores del Chaco?

2º) Gratamente viví y me deleité con el Festival del Chamamé realizado en el mítico Luna Park, lo cual significó una fiesta no solo correntina sino también paraguaya. Cita esta que coincidía con festivales como el de Cosquín en Córdoba, y del Chamamé en Corrientes, en su versión nacional; pues, en su versión foránea celebran el Festival Internacional del Chamamé en Porto Alegre Brasil ¡Qué lejos fueron! Mientras nosotros, con mayor predicamento musical, no superamos las fronteras, y las veces que salimos al exterior, desmentimos nuestro gran acervo musical, proyectando engañosamente que la música paraguaya se resume a Recuerdos de Ypacaraí, Galopera, Pájaro Campana y por ahí nomás ¡Qué desidia cultural nuestra!

3º) Al decir mayor predicamento, me refiero no solo a los temas musicales, sino también al gran caudal de formas musicales de la música paraguaya, sean Kyre’y, Purahéi Asy, Guarania, Rasguido Doble, Valseado, Compuestos, etc.; sin mencionar el hecho de ser geográficamente el corazón de Sudamérica, de contar con el ka’a / ilex paraguayensis como principal divisa del Mercosur, ni que decir de la herencia lingüística del guaraní. No obstante, no supimos apuntalar festivales internacionales como el de la Yerba Mate, de la Nación Guaraní que trasciende nuestras oficiales fronteras, o un Festival del Agua, quizá a denominarse Acuífero Guaraní, como excusa formidable de concienciación medioambiental a la vez, de fácil apoyo internacional entonces.

Va mi reconocimiento para el gobernador de Misiones, Víctor Pereira, por la feliz y exitosa iniciativa de organizar para su comunidad el Festival de la Polca y del Chamamé, que rubrica la amistad entre misioneros y correntinos, la hermandad entre paraguayos y argentinos, merced a la común música, de idéntico ritmo, que difiere allende su cariz instrumental, tan solo en su acento, siendo el nuestro con tilde mestizo y el otro criollo.

Oribe Fabio Sosa Ortellado
Diario ABC Paraguay