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Cultura
Lunes, 24 de abril de 2017
Chamamé- Carnaval, cambia de museo a centro del interpretación
De un tiempo a esta parte se espera en Corrientes un espacio de adquisición, conservación, estudio de ambas expresiones, principalmente del género chamamecero. El espacio ahora será sólo destinado con fines turísticos.

Insólitamente Corrientes no posee un museo que atesore lo más preciado de su cultura, el chamamé, y misma deuda pesa sobre el carnaval, las expresiones identitarias por excelencia de la provincia. En 2015, el Gobierno provincial había anunciado la construcción de un museo que albergue a ambas expresiones, sin embargo ayer se confirmó que será sólo Centro de Interpretación.

“Es el mismo proyecto, sólo que para poder financiarlo se recurrió al Ministerio de Turismo de la Nación. Pero el fin va a ser poder lograr el museo a corto plazo. Por ahora sólo será Centro de Interpretación, pero funcionará como museo”, aseguró el presidente del Instituto de Cultura, Gabriel Romero. El funcionario relativizó el uso del espacio cuyos argumentos serán anunciados hoy, a las 18, en el Salón Amarrillo de Casa de Gobierno. Allí se realizará la firma del convenio entre el Gobierno de la Provincia y el Ministerio de Turismo de la Nación para la creación del “Centro de Interpretación del Chamamé y del Carnaval”, en el marco del Programa Nacional de Infraestructura Turística.

“Claramente no es lo mismo un museo que un centro de interpretación, tienen objetivos y funcionamientos distintos”, explicó a época la directora de Museos de la provincia, Elisabet Andreau. En este contexto diferenció claramente la funcionalidad de ambos espacios.

Por un lado el Centro de Interpretación revela a los turistas y visitantes el significado y la relación del patrimonio, hasta que puedan tomar contacto el sitio turístico que lo contiene. “Es un lugar destinado sólo a la interpretación del patrimonio”, comentó la especialista.

En tanto el museo tiene otros objetivos. “Es una institución dedicada exclusivamente a la adquisición, conservación, estudio y exposición de objetos de valor relacionados con la cultura”, comentó Andreu.

Asimismo la Directora de Museos explicó que estos espacios deben contar con equipamientos especiales, lugares apropiados que permitan sobre todo la puesta en valor del patrimonio cultural. En un museo se podría conservar, por ejemplo, el acordeón de don Tránsito Cocomarola (que aún posee la familia del “Taita”) con el cual el máximo referente del género le dio música a “Kilómetro 11”. Un patrimonio cultural tan representativo del género que no podría ser tratado en las condiciones que demandaría esta valiosa pieza, tan caro al sentimiento chamamecero.

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Detalles del proyecto

cuadrito CHEl Centro de Interpretación del Chamamé y del Carnaval estará emplazado en cuatro habitaciones de la antigua casona italiana, ubicada sobre calle 25 de Mayo, (entre San Juan y Mendoza). Una construcción que data del año 1883, y que albergara a la Escuela Juana Manso y Escuela Industrial hasta 1980, que se encuentra en desuso desde esa fecha.

Para esta obra, Nación aportará $4.000.000, en tanto la Provincia lo hará con un monto de $2.500.000. La firma del convenio se realizará hoy en Casa de Gobierno a cargo del ministro de Turismo de la Nación, José Gustavo Santos, el presidente del Instituto de Cultura, Gabriel Romero, y la ministra de Turismo de la Provincia, Inés Presman.

“El proyecto de este centro no sólo contempla la posibilidad del conocimiento de dos de las máximas expresiones culturales de nuestra provincia: el chamamé y el carnaval, sino también invita a un recorrido por la forma de vida de la sociedad correntina de fines del siglo IX, con un creciente sentido de empoderamiento del riquísimo patrimonio arquitectónico de la capital correntina”, explicaron desde Cultura.

Continuando con la línea conservacionista de la zona, se respetará la fachada y toda la estructura muraría original de la casa, dividiendo su interior en cuatro espacios.

El primero será de servicios y patio, que hará las veces de nexo y distribución entre los tres restantes. En segundo lugar, el área destinada al chamamé en el ala derecha del edificio que abarca dos habitaciones originales que con el recurso de rampas y entrepisos multiplica la superficie destinada a sala de exposiciones, de proyección y biblioteca.

En tanto, sobre el ala izquierda, todo lo referido al carnaval ubicado en dos estancias de la casona, una devenida en sala de proyección y uno de exposición; y por último, un espacio asignado a archivo periodístico sobre uno de los extremos del patio.